lunes, 16 de junio de 2008

¿Que significa la palabra sommelier?

La palabra sommelier es de origen francés y deriva de otra palabra que es “somme” y significa “carga”. Esta carga era transportada por mulas que llevaban los vinos a los chateau y la persona que conducía el transporte se lo llamaba “sommier”. Es de esta última palabra de donde proviene finalmente la hoy conocida “sommelier” pero que tiene origen en la Edad Media. En esa época coexistían distintos sommelier: los había de vinos, de armas, de panadería, en todos los casos eran los encargados del transporte, abastecimiento y consolidado de stock en las almacenes de los castillos.

La tarea del sommelier con el correr de los siglos se fue centrando pura y exclusivamente en el servicio del vino, en relación al cual se fueron dictando distintas normas o formas de servirlo, de conservarlo, de combinarlo con las comidas y los postres.

¿Cuál es la función del sommelier en la actualidad?

En Europa el concepto de sommelier continúa restringido a este último, aunque hoy en día sea algo más popular, estos profesionales del vino por lógica han dejado los grandes castillos medievales y hoy ocupan puestos en importantes restaurantes y grandes cadenas de hoteles internacionales.
Son los encargados de armar las cartas de vinos, ordenarlas por varietales, cosechas, estilos de vinos, precios, regiones geográficas o continentes, supervisan el correcto servicio del vino, su temperatura, su estibaje adecuado. También tienen a su cargo la confección del inventario de los productos y, en algunos casos, llevan una estadística de cuales vinos se piden más o cuales es conveniente no seguir comprando.

¿Es el concepto de sommelier el mismo en Argentina?

Básicamente si, pero en nuestro país el sommelier no se limita solo al servicio del vino y/o a la administración de una cava, sino que su campo de acción es más amplio, abarcando muchas otras áreas.

Los sommelier argentinos son por naturaleza más emprendedores, y si bien gran parte de ellos tienen salida laboral en bodegas, restaurantes y hoteles, muchos otros se destacan también en diferentes actividades relacionadas con la prensa escrita y los medios de comunicación relacionados al mundo del vino, transformándose en verdaderos comunicadores de esta noble bebida.

Cada uno de los que emprendan la carrera de sommelier, ya sea que luego sigan ejerciendo el oficio o se vuelquen a los medios de comunicación, tendrán su éxito asegurado gracias a una sólida educación teórica y práctica sobre dos aspectos fundamentales de la carrera que son la comprensión y el entendimiento de la “vitivinicultura” y la “enología”.

Si el estudiante solo se limita a aprender degustando vinos o memorizando todas las regiones vitivinícolas de Europa, no le servirá de mucho. Tanto la enología como la vitivinicultura son dos materias fundamentales que junto al resto, asegura al futuro profesional una formación completa y un exitoso porvenir en lo que emprenda.

La comprensión de estas premisas y el entusiasmo con que encare esta carrera lo llevarán a trasmitir la pasión y la magia que encierra al fascinante mundo del vino y todos sus protagonistas.
El sommelier es la persona que en un restaurante aconseja y sirve todas las bebidas; es un profesional de la restauración con la responsabilidad de administrar la cava y servicio de vinos y demás bebidas. Es responsable de la carta de vinos, de la elección, control, conservación y servicio. Orienta al comensal en la elección del vino de acuerdo al plato elegido.

El sommelier después de que el maitre / mozo tome la comanda en la mesa, la lee y se acerca a presentar la carta de vinos. Una vez que se sabe quien oficia la mesa se le pregunta si para los platos que eligieron prefiere vino blanco o tinto, esto permite que el comensal desde un inicio sienta libertad en su elección. Luego le pregunta sobre el tipo de vinos de su preferencia, ligeros, robustos, jovenes, añejos, etc. para proponer de la carta de vinos, no menos de dos alternativas de precio. Para esto también se basa en la elección de la comida.

En el servicio el sommelier degusta todos los vinos que presenta, no necesariamente los prueba pero se sirve en una copa de degustación para el análisis olfativo. La formación de un sommelier se basa en conocimientos sobre ampelografía, enología (elaboración de todo tipo de bebidas: vinos blancos, rosados, tintos, espumantes, dulces y destilados, licores e infusiones), ubicaciones geográficas, denominaciones de origen, otros productos como: quesos, jamones y cigarros. También incluye seminarios sobre servicio de restaurantes y clases de inglés orientadas al servicio.

Desde 1999 existe la Escuela Argentina de Sommeliers, la cual otorga dos títulos: Sommelier de Restaurant y Sommelier de Cava, avalados por la Association de la Sommellerie Internationale, aunque de carácter no oficial en la Argentina.

Desde entonces se recibieron 70 profesionales, a los que en abril de este año se sumarán entre 40 y 50 más.

La principal fuente de trabajo son los restaurantes de primer nivel. Sin embargo, también son requeridos por bodegas, vinerías, wine bars y supermercados.

En general ganan entre 1000 y 1500 pesos, realizando trabajos para varios clientes. Los sommeliers pueden cobrar entre $15 y 50 una charla y, en el caso de la degustación dirigida, entre $30 y 100 la hora.

Los alumnos tienen un promedio de 35 años. Cada vez se anotan más mujeres y más jóvenes, en un ámbito donde históricamente era exclusivo de hombres adultos.

Cualquiera puede aprender sobre vinos, pero para ser sommelier hay que trabajar en un restaurante. Si se sabe mucho sobre vinos y no se trabaja en gastronomía el título que se obtiene es maestro en vinos.

El programa de sommelier y sommelier de cava dura tres trimestres, 325 horas académicas divididas en 60 clases e incluye visita a bodegas.

Convertirse en sommelier cuesta 120 pesos mensuales y para obtener el diploma de experto en vinos del mundo hay que pagar 150 pesos por mes.

Al terminar de cursar probablemente tendrán la vista, el olfato y el gusto entrenados para captar todas las sutilezas que encierra una copa de degustación.

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